Relación entre el bienestar comunicativo y la calidad de vida
- Clara Inés MerchÔn Fonoaudióloga
- 16 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 18 feb 2022
Clara InƩs MerchƔn
Fonoaudióloga U.N.
Contacto: claramerchan@yahoo.com

En los blogs anteriores definimos algunos conceptos bÔsicos que constituyen la esencia de una persona que se comunica mediante el lenguaje con su entorno. Diferenciar entre lo que es comunicación, cognición, lenguaje, habla y audición de una persona y su medio permite a los profesionales analizar dónde intervenir cuando alguien consulta por posibles dificultades que interfieren en su bienestar comunicativo.
El niƱo va adquiriendo de forma natural y no consciente su propia lengua aunque no haya recibido educación escolar o formal. Sus primeras formas de expresión le sirven para comunicarse en la vida cotidiana mediante las diferentes clases de llanto, miradas, gestos y poco a poco va cumpliendo las diferentes etapas del desarrollo lingüĆstico. De esta forma satisface sus necesidades bĆ”sicas como informar, rechazar, manifestar agrado o desagrado, expresar dolor o satisfacción, conversar, practicar verbalizaciones, narrar eventos, entender, jugar, enterarse de noticias, compartir con otros sus vivencias, etc.
Al ingresar el niño a la escuela deberÔ refinar estas habilidades de manera que al acceder a la lectura y a la escritura llegue a la elaboración de textos, lo cual exige mucho mÔs que una decodificación, a la formulación de predicciones y en fin a procesos de complejidad creciente en esta etapa de alfabetización.
El lenguaje, es pues, una herramienta esencial para el desempeƱo de la persona a lo largo de toda la vida. El lenguaje oral, leĆdo y escrito no se dan de manera espontĆ”nea sino que requieren de un ambiente propicio y de la formalidad de una educación.
Hay un momento en que su desarrollo depende de un aprendizaje consciente y puede evolucionar a lo largo de la vida hasta lograr la excelencia comunicativa propia de hablantes maduros, de escritores, investigadores, etc. Esta excelencia se refleja en todos los niveles de la comunicación: semĆ”ntico, sintĆ”ctico, fonĆ©tico- fonológico, en la voz, en la fluidez del lenguaje oral y en el nivel pragmĆ”tico. El nivel semĆ”ntico se refleja en la riqueza conceptual y en la variedad lĆ©xica. Lo sintĆ”ctico se expresa mediante la construcción gramatical que se utiliza para explicar estos significados. Escritores tales como Marcel Proust evidencian en sus libros la maduración y evolución de las estructuras sintĆ”cticas. En cuanto al aspecto fonĆ©tico-fonológico las personas lo adquieren cuando hacen conciencia de esta cadena de sonidos propios de su lengua. Igualmente, otros procesos motores orales como la voz y la fluidez al hablar se van educando y refinando en la medida de sus necesidades y caracterĆsticas propias, dando armonĆa y exquisitez a su producción oral.
La dimensión pragmĆ”tica tiene que ver con la habilidad de una persona para utilizar su lenguaje con eficiencia en una interacción comunicativa. Usa el lenguaje en las diferentes situaciones siguiendo toda una serie de condiciones que van desde respetar el turno en una conversación, utilizar elementos paralingüĆsticos (gestos, acercamientos) para enriquecer su mensaje hasta tener en cuenta las necesidades e intenciones de su par comunicativo.

El que una persona no llegue mÔs allÔ de utilizar el lenguaje para funciones sencillas como leer un periódico, llenar cuestionarios, firmar, hacer listas de mercado, o anotar novedades, o por el contrario utilice el lenguaje de una manera refinada y acorde a su nivel educativo depende la evolución del aprendizaje formal.
La competencia comunicativa ha sido objeto de estudio de filósofos, lingüistas, neurólogos, psicólogos, antropólogos, docentes, fonoaudiólogos puesto que es un determinante del éxito y la calidad de vida de un individuo.
En el sector salud el estudio de la forma de comunicación de una persona ha sido de vital importancia pues determina la clasificación para la atención en los diferentes servicios de salud y de rehabilitación de manera que se puedan prevenir, desarrollar, habilitar o rehabilitar las alteraciones linguĆsticas. Estos factores se han investigado en personas con condiciones neurológicas como accidentes cerebrovasculares (ACV), Parkinson, parĆ”lisis cerebral, problemas de aprendizaje, deficiencia intelectual, fisura labio-palatina, deficiencia auditiva y otros.
Nuestra responsabilidad como profesionales de la salud es ofrecer programas y proyectos, conocer las polĆticas educativas, la legislación en salud, los proyectos educativos pĆŗblicos y privados y las variaciones en la prĆ”ctica clĆnica lo que nos permitirĆ” ofrecer un espacio para realizar consejerĆa y analizar de manera conjunta con la familia la mejor decisión para el manejo transdisciplinario.
En fin, el bienestar comunicativo de una persona determina su calidad de vida y su participación en la sociedad. Es una tarea conjunta tanto del paciente como de la familia y del Estado.
BibliografĆa
1. Cuervo Echeverri Clemencia, BogotĆ” (1.999) āLa profesión de FonoaudiologĆa: Colombia en Perspectiva Internacionalā Universidad Nacional de Colombia
