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El paso del hogar a la escuela

Actualizado: 18 feb 2022

Clara Inés Merchán

Fonoaudióloga U.N.

Contacto: claramerchan@yahoo.com








Al revisar el tema que nos ha venido ocupando durante los blogs anteriores, es decir el desarrollo del lenguaje del niño, nos queda claro que el escenario inicial para el desarrollo del lenguaje es el hogar.

En esta edad (dos años) el sistema lingüístico del pequeño ha avanzado enormemente y ahora construye diferentes tipos de oraciones, codifica relaciones semánticas y utiliza su comunicación para otras funciones.

La conversación con su círculo cercano ha sido el instrumento que lo ha llevado a ser eficaz en su comunicación. Por ello, insistimos en que los papás son los agentes que le proveen al hijo situaciones tan significativas que le permiten avanzar cada día en el lenguaje.


Vigotsky, (1896-1934 destacado teórico ruso de la psicología del desarrollo), habla de la “zona de desarrollo proximal” que es la distancia que existe entre el desarrollo psíquico de la persona y su desarrollo potencial. Debemos estar seguros de lo que el niño sabe, jalar un poco más su aprendizaje y no limitarnos a la repetición; por eso en cada oportunidad que tengamos de interactuar con él, debemos lograr introducir algún concepto nuevo, la extensión de una estructura sintáctica o el aprendizaje de una nueva regla.

En el paso a la escuela hay una diferencia importante entre el estilo incidental de su hogar y la planeación organizada del ambiente escolar.

El adulto continúa guiando su aprendizaje, pero el pequeño llega con un bagaje de conocimientos y con una experiencia que le ayudarán a complejizar los significados y realmente a usar el lenguaje para aprender.

En el libro “El Lenguaje en la Educación” de la profesora Rita Flórez (pg. 53) se mencionan las principales diferencias entre el ambiente del hogar y el de la escuela y me permito transcribirlas a continuación:


En el hogar:

  • Hablar y aprender van de la mano: las parejas conversacionales adultas sostienen y apoyan los esfuerzos de los niños.

  • El aprendizaje es espontáneo y no planeado, se centra en y adquiere significado por el contexto en el que ocurre.

  • Generalmente uno de los padres participa en una actividad conjunta con el niño: leer, jugar ,cocinar y otras tareas del hogar.

  • Aunque los niños realizan una serie de actividades más variadas que en la escuela, algunos desarrollan actividades parecidas a las de la escuela.

  • Existen diferencias entre los niños en el tipo de actividades realizadas en el hogar.

  • No se ha sustentado la existencia de privación verbal aún en familias de nivel socio-económico bajo.

En la escuela:

  • La llegada a la escuela no debe ser pensada como un comienzo sino como una transición a una comunidad mayor y a un rango más amplio de oportunidades para construir y controlar el significado.

  • El propósito en la escuela es desarrollar atención sostenida y deliberada a través de un aprendizaje más sistemático.

  • Por excelencia, en la escuela se debe llegar a ser más conscientemente reflexivo de lo que sabe.

  • En las escuelas, los significados se “desarticulan”, ”se desprenden” cada vez más y más del contexto de la experiencia inmediata.

Los niños a quienes se les ha leído en su hogar tienen desde el comienzo mejores oportunidades de ser exitosos en la escuela así como una excelente introducción al alfabetismo.

Es importante ayudar al niño a centrar su atención en el texto para organizar el significado. Igualmente, se le debe animar a escribir desde el comienzo aunque no tenga las habilidades mecánicas para hacerlo.

Y aquí llegamos al apasionante tema del alfabetismo emergente (o como se decía anteriormente a aprender a leer y escribir), tarea que ocurría básicamente en la escuela y en la que nos detendremos para contarles cómo este concepto ha cambiado a través del tiempo.


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